VALLE DE
LOS PALMARES

Al occidente del Valle Central de Costa Rica, vibra en el paisaje el cantón de Palmares, sétimo de la provincia de Alajuela. El que antiguamente fuera territorio huetar, debe la herencia de su configuración posterior a la migración de campesinos de zonas aledañas que tuvo lugar en el siglo XIX. El 30 de julio de 1888 se marca un hito al adquirir el título de cantón.

Siete distritos configuran el mapa, siendo su cabecera la homónima ciudad de Palmares y completándose el recorrido con los distritos de Zaragoza, La Granja, Esquipulas, Santiago, Candelaria y Buenos Aires.

Durante la Época Precolombina, este lugar fue habitado por los amerindios katapas pertenecientes al Reino Huetar Occidental, que se encontraba bajo los dominios de Garabito.

Durante la década de 1820, la región permanece inexplorada, debido a la impenetrable selva que existía. Hay estudios que indican que anteriormente existió un gran lago en esta región. El origen del nombre del cantón se remonta al paraje, que se denominó el Valle de los Palmares, correspondiente al territorio ocupado actualmente por las ciudades de San Ramón y Palmares, debido a la abundancia de palmera real en el lugar.

En 1880, a raíz de las diferencias territoriales, los vecinos del Barrio Las Mercedes decidieron redactar un documento al Congreso de la República, por el cual solicitaban la concesión del título de cantón para la comunidad, entonces fue en julio de 1888 cuando Palmares fue reconocido como cantón sétimo de la provincia de Alajuela.

Su economía se basó en el cultivo del café y el tabaco ya que desde los comienzos fueron una base importante en el desarrollo del cantón; en la actualidad, también se presentan otras actividades, como la fabricación de muebles de madera, el cultivo de plantas ornamentales para la exportación, la industria textil y la agroindustria.

La cultura y la creatividad también son fundamentales para el desarrollo del cantón. Grandes artistas, personas portadoras de tradición, el sector mueblero, de artesanías y gastronomía son parte de la identidad y la historia que han forjado Palmares. Muchos personajes y organizaciones culturales han proyectado la imagen del cantón dentro y fuera del país. Las organizaciones culturales, las cooperativas y las asociaciones de desarrollo son actores fundamentales del ecosistema que impulsan el quehacer artístico, la gestión cultural y el desarrollo de los emprendimientos creativos.

Una de las principales necesidades que afectan en la actualidad al sector cultural en el territorio es la falta de una Casa de la Cultura. Las personas artesanas, creadoras, artistas y gestoras culturales necesitan un espacio físico para dar a conocer su talento. Hay un proyecto que lideran las organizaciones culturales del cantón y es devolverle al pueblo el edificio de la antigua Tabacalera ubicado en la recta de Palmares y que tiene una declaratoria de patrimonio, para ser utilizado por el pueblo como Casa de la Cultura Palmareña.  

El cantón de Palmares es reconocido a nivel nacional por sus muebleros y artesanos de productos de madera, como aparece publicado en el documento “ACERCAMIENTO A UN MAPEO DE VOCACIONES ARTESANALES DE COSTA RICA” una producción de la unidad del patrimonio cultural inmaterial del Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural, en colaboración con el despacho del Ministerio de Cultura y Juventud de Costa Rica.